Por Francisco Campos
@franciscoc290

La oferta y demanda del sexo gay en el Centro Histórico de San Salvador no es nada nuevo. En la década de los setenta ya funcionaban varios bares exclusivos de “culeros” –como eran llamados en aquella época–.

El más famoso fue El Faro, instalado sobre la esquina de lo que ahora es la Avenida Monseñor Romero y la Quinta Calle Oriente, y que formaba parte de la famosa “Praviana”, que fungía como un oasis cervecero en el centro.

Disfrutar de estos bares tenía el alto riesgo de acabar detenido por policías municipales que constantemente circulaban a bordo de patrullas conocidas como “Palomitas”, haciendo batidas. Lo más seguro era terminar en la cárcel municipal acompañado de un par de “polillas“, a quienes muchas veces se les podía observar corriendo en tacones altos, con los policías persiguiéndoles.

Los tiempos han cambiado y ahora se puede ver en la misma zona a muchos jóvenes gay disfrutando del centro de San Salvador. Ya no hay escándalo cuando pasa un gay travestido y perfumado por La Plaza Barrios, ni cuando la pareja se besa a plena luz del día en el Monumento a Francisco Morazán. Tampoco se sorprende la gente cuando otro posa disfrazado de diablita frente a Catedral Metropolitana.

En fin, ahora cualquier parroquiano que tenga gusto por este tipo de sexo podrá encontrar muchos bares en la zona del Barrio Zurita, donde la oferta se ofrece desnuda como podrán ver en las siguientes imágenes.

 

Amor libre

Jóvenes ofrecen servicios de sexo en un bar del Barrio Zurita, sobre la Cuarta Calle Oriente.

Jóvenes ofrecen servicios de sexo en un bar del Barrio Zurita, sobre la Cuarta Calle Oriente (foto de Francisco Campos).

 

Servicios sexuales

Una pareja de jóvenes se besa bajo la sombra del Monumento a Francisco Morazán, en el Centro de San Salvador.

Una pareja de jóvenes se besa bajo la sombra del Monumento a Francisco Morazán, en el Centro de San Salvador (foto de Francisco Campos).

Extravagancia

Algunos visten de manera un poco extravagante. Aún así, ya no se escuchan silvatinas, gritos de burla o acoso.

Algunos visten de manera un poco extravagante. Aún así, ya no se escuchan silvatinas, gritos de burla o acoso (foto de Francisco Campos).

 

Diabla

Disfrazada de diablita, un gay posa frente a La Catedral de San Salvador, después de un desfile.

Disfrazada de diablita, un gay posa frente a La Catedral de San Salvador, después de un desfile (foto de Francisco Campos).

 

Amistad

Jovenes gay desfrutan en pareja en La Plaza Gerardo Barrios de San Salvador.

Jóvenes gay disfrutan en pareja en La Plaza Gerardo Barrios de San Salvador (foto de Francisco Campos).

 

* Francisco Campos cuenta como una experiencia de más de 30 años y es considerado como uno de los fotógrafos más importantes del periodismo en El Salvador.

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