*Entiéndase sexting como el “envío de mensajes de texto o imágenes de contenido sexual explícito“. (Sí, lo saqué de Wikipedia).

He de confesar que he practicado sexting en muchas ocasiones con personas distintas y creo es por eso que he logrado identificar lo que resulta excitante, lo que molesta y lo que definitivamente mata la pasión.

Cada persona es diferente y obviamente el punto de vista puede variar dependiendo de si se es hombre o mujer, pero más de uno coincidirá conmigo en que hay, de alguna manera, reglas básicas a la hora de tener una conversación hot con alguien a través de mensajes.

Aquí les dejo una lista de las cosas que a mi parecer deben o no hacerse y que he ido recopilando, basándome en la experiencia propia y ajena.

1) No se planea: No es como si un día una de las dos personas escribe: “vamos a tener un chat caliente”. Y a partir de ahí surge todo… Es más bien algo que se da de manera casi espontánea entre dos personas que se atraen.

2) Aún cuando el tema más recurrente en una conversación con alguna persona sea el sexo, también debe surgir de manera natural. No voy a negar que en un par de ocasiones me ha excitado abrir mis mensajes de Whatsapp y leer un mensaje erótico o ver alguna foto sexy, pero también he pasado por la molesta situación de interactuar con gente monotemática que solo me escribe para eso. No hace mal preguntarle a la otra persona cómo estuvo su día o cómo está. Quizá así nos enteremos si quieren o no tener una conversación subida de tono. Y hago especial énfasis en esto porque lo he vivido muchas veces. Y ejemplifico:

– Él: Hola bonita
– Yo: Hola
– Él: ¿Cómo estás?
– Yo: Haciendo tareas, trabajando, descansando porque tuve un día pesado, etc... ¿Y vos?
– Él: Acostado en mi cama masturbándome y pensando en vos.
– Yo: Como siempre...

 

Grave, grave, grave error. Y con esto surge la tercera regla que es apéndice de la anterior.

3) No importa si es la primera vez que surge el tema o si ya es algo normal. Hay que estar seguros de que la otra persona quiere tener una conversación de ese tipo. No sea que nos quedemos, como dicen por ahí, “vestidos y alborotados”, esperando una respuesta erótica y terminemos con un frío “buenas noches”. O peor aún, que nos dejen en “visto”.

4) No presionar para obtener fotos o vídeos: enviar fotos con poca ropa (o sin ella) o vídeos eróticos es una elección personal y presionar a las personas para enviarlas es un error en el que debemos evitar caer. Otra situación que se vuelve molesta es cuando se envía una foto en la que no se muestra el rostro e intentan convencerte de que si lo muestres. Estarán de acuerdo conmigo en que en épocas de redes sociales y teléfonos inteligentes es fácil compartir contenido de manera casi inmediata y que una persona desconfíe del destino de sus imágenes o vídeos es algo natural, por lo tanto mostrar o no el rostro es decisión (y riesgo) de cada uno.

5) Tener una conversación erótica con otra persona no garantiza terminar cogiendo: es una especie de fantasía, a veces puede que sí se dé el acto real y en otras no supere los mensajes. Es primordial identificar si la otra persona solo está usando el sexting como juego o si de verdad planea “consumar el acto”. Si es alguien que da muchas largas, evita los encuentros reales y siempre tiene una excusa, quizá solo quiera conversar y no planee hacer nada de lo que se dice. Y si esto es así, también es decisión personal si seguir o no la corriente. Pero hay que cuidar de no volverse molestos al presionar para que sí pase.

6) Si llega a pasar, no siempre se hace todo lo que se ha dicho en los mensajes: en las conversaciones eróticas se dicen muchas cosas que resultan excitantes pero eso no quiere decir que cuando de verdad vayan a coger pase exactamente como lo hablaron o hagan todo lo dicho (quizá ni les alcance el tiempo o cuando ya estén en el momento se den cuenta que algunas cosas no eran tan excitantes como se leían). Yo diría que, si después de la conversación deciden hacerlo, traten de olvidarse de todo lo hablado cuando llegue el momento. Dejen que ocurra de manera natural. Quizá lo disfruten más de lo que lo harían si se la pasan pensando en lo que dijeron durante el chat.

Puede que para algunos este mini manual que he tratado de hacer funcione. Quizá estén de acuerdo conmigo y también hayan pasado por situaciones incómodas. Pueda que para otros sea una locura intentar poner reglas a algo como esto. Lo que sí creo cierto es que, como todo lo relacionado al sexo, ambas personas deben disfrutarlo y en ocasiones cuando hacemos o dejamos de hacer algunas de las cosas que enlisté, nos arriesgamos a que la conversación no termine como esperamos.

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